Poco después de anunciar una importante subida de precio para Xbox Game Pass Ultimate, Microsoft ha comunicado un cambio de planes de última hora. La compañía ha confirmado que el aumento de tarifa no se aplicará, de momento, a los suscriptores actuales de varios países europeos y asiáticos, siempre que mantengan su plan de renovación automática.
La noticia llegó a través de un correo electrónico enviado a los usuarios afectados, donde se especificaba que el nuevo precio solo se aplicaría a las nuevas suscripciones. Si un usuario actual cancela su plan y vuelve a contratarlo, se le cobrará la nueva tarifa más elevada, pero mientras no interrumpa su suscripción, su precio se mantendrá congelado.
Mantener el precio de Xbox Game Pass Ultimate es una decisión forzada por las regulaciones locales
Según ha confirmado la propia compañía, los usuarios con una suscripción activa y con renovación automática en países como Alemania, Irlanda, Polonia, Corea del Sur, India o Italia seguirán pagando el precio actual. Esta medida, sin embargo, no afecta a mercados clave como Estados Unidos o Reino Unido, donde la subida seguirá adelante según lo previsto.

La razón de este retraso parece estar en las regulaciones locales de dichos territorios, que exigen a las empresas notificar los cambios de precio en las suscripciones con una antelación específica. De hecho, Microsoft ha informado a los usuarios afectados que recibirán un aviso con al menos 60 días de antelación antes de que se aplique la nueva tarifa en sus respectivas regiones.
Este cambio supone un respiro temporal para muchos jugadores, que se enfrentaban a un aumento de casi el 50% en el coste del servicio. El plan original era aplicar la subida a los nuevos miembros el 1 de octubre y a los suscriptores actuales en su siguiente ciclo de facturación, a partir del 4 de noviembre.
